El bucle
Repites la última conversación, corriges lo que deberías haber dicho, imaginas lo que pensaba la otra persona. Es rumiación, y parece trabajo, pero casi nunca resuelve nada. El bucle se afloja cuando tu atención tiene otro sitio al que ir, aunque sea algo pequeño y aburrido. No intentas detener los pensamientos. Intentas dejar de alimentarlos.
El pequeño paso de hoy
Cuando empiece el bucle, dite: «Esto es el bucle». Luego lava un plato o dobla una camiseta.